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El ciclo del cambio

por | May 8, 2017 | 0 Comentarios

Hoy en día las adicciones son muy variadas. Tenemos drogas legales, como el alcohol, el tabaco o los tranquilizantes, y drogas ilegales, que van desde el cannabis hasta la cocaína y la heroína. Sin embargo, no todas las adicciones tienen que ver con el consumo de estupefacientes, sino que también se refieren a conductas concretas, como el juego o la ludopatía, o incluso ciertas conductas sexuales que pueden convertirse en obsesivas. Sin olvidar la última lacra de nuestra actualidad: la adicción a las nuevas tecnologías. ¿Cuánta gente no tiene problemas laborales o familiares por estar continuamente mirando el móvil?

La motivación es un estado de disponibilidad o deseo de cambiar. La motivación es fluctuante y puede estar afectada por múltiples factores. Los psicólogos Proschaska y Di Clemente esbozaron un proceso de varias etapas que definen el periplo que realiza la motivación de una persona en los casos de adicciones.

En la “rueda del cambio” de Proschaska y DiClemente se observan cinco etapas: contemplación, determinación, acción, mantenimiento y recaída. Aparte hay un estadio anterior, la etapa de precontemplación, y un estadio último, que sería la salida.

  1. Durante la fase de precontemplación, la persona todavía no es consciente de su problema. Nunca se lo ha planteado como tal. Sin embargo, sus allegados sí pueden haber empezado a percibirlo.
  2. En la fase de contemplación, existe una ambivalencia entre las razones para cambiar y las razones para no cambiar. El adicto es consciente de que su conducta le genera algunos problemas, pero tampoco está seguro de que sea tan grave como para cambiar. Entiende que la adicción le reporta aspectos negativos, pero también positivos. En este punto es interesante realizar con la persona un balance decisional exhaustivo.
  3. En caso de que la balanza caiga del lado del cambio, la persona entrará en la fase de determinación. Ahora la persona desea cambiar, está determinado a abandonar sus hábitos perniciosos, pero no está seguro de que pueda conseguirlo y tampoco tiene clara la mejor manera de hacerlo. Es el momento de generar una ruta de acción para visualizar un futuro distinto.
  4. Durante la fase de acción, se ponen en marcha las estrategias y pasos concretos que se han determinado en la fase anterior. Esta es la fase de trabajo puro y duro, donde uno trata de vencer sus impulsos o sus deseos de consumo, intentando no regresar a su hábito destructivo.
  5. Una vez que se alcanza la abstinencia, entramos en fase de mantenimiento de la abstinencia. La persona vive un éxito estable que puede ser duradero o fugaz. Las primeras veces que se inicia este ciclo, lo más normal es desembocar en fase de recaída. Lo ideal es salir de la rueda de forma permanente, pero no siempre se consigue.
  6. Como se puede apreciar, en este modelo la fase de recaída se define como parte del cambio, ya que normalmente las recaídas son puntuales y no absolutas. En sus primeros estudios con fumadores, estos autores encontraron que los fumadores podían recorrer la rueda 6 ó 7 veces, siendo 4 la media, antes de conseguir una salida estable.

Tras las recaídas, lo importante es continuar la rueda de forma dinámica y no quedarse estancado, hasta conseguir una salida permanente. La persona ya no volverá a estar en fase de precontemplación, sino que, después de cada recaída, entrará directamente en fase de contemplación, donde tendrá que volver a resolver su ambivalencia entre el deseo de cambiar y el de continuar igual.

La pericia del psicólogo consiste en conocer exactamente en cuál de estas etapas está su consultante, para poder darle las herramientas precisas que lo ayuden a pasar a la siguiente etapa.

Vicente Bay