ACERCA DE MI

Vicente Bay Trayectoria

Soy psicólogo licenciado por la UNED. Continué mi formación con un Máster en Terapias Psicológicas de Tercera Generación en la VIU (Valencian International University) y, a continuación, con un Máster en Investigación en Psicología en la UNED. Actualmente soy doctorando y pertenezco al Grupo de Investigación Constructivista de la UNED (GICUNED). Realizo investigaciones científicas en el marco de la Psicología Constructivista y, más concretamente, en el ámbito de los procesos intrapsíquicos de construcción de la identidad personal. También soy Especialista en Psicología Forense, titulado, y además tengo formación en Terapia Familiar Sistémica.  Por último, soy miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Asturias y, anteriormente, estuve colegiado también en la Comunidad Valenciana.

¿Cuál es mi estilo como psicólogo? En mi opinión, no es la persona o el problema quienes deben adaptarse a una terapia concreta o al método de trabajo del terapeuta, sino que somos los terapeutas y las técnicas que utilizamos los que debemos adaptarnos a las peculiaridades de cada caso. Mi ventaja es haber atesorado una formación extensa y ecléctica que me capacita para aplicar un modelo de terapia integrativa, es decir, para utilizar lo mejor de cada escuela psicológica según las necesidades de cada consulta. En otras palabras, me apoyo en técnicas de distinta naturaleza psicológica para adaptarme a las distintas necesidades individuales de cada persona y de cada momento.

Mi formación de base es la Terapia Cognitivo-Conductual (relajación, exposición, condicionamiento clásico y operante, reestructuración cognitiva…). Es el enfoque que cuenta actualmente con mayor evidencia empírica y respaldo científico. Este tipo de terapia es muy eficiente a la hora de modificar conductas concretas.

Además, también estoy formado en Terapias de Tercera Generación (Mindfulness, Terapia de Aceptación y Compromiso, Psicología Positiva…), las cuales están basadas más en el concepto de aceptación que en el de modificación de conductas. Son muy útiles ante realidades que no está de nuestra mano poder cambiar.

La Psicología Constructivista, por su parte, otorga un enfoque más existencialista y profundo a la terapia y se utiliza cuando, más que querer desprenderse de algunos síntomas molestos o desagradables, lo que se desea es reorientar la forma de vivir, encontrarse a uno mismo o dar un sentido al día a día.  

La Terapia Familiar Sistémica, por último, me permite entender a las personas en el marco de su seno familiar, es decir, como parte de un sistema más amplio que uno mismo, y comprender así con mayor perspectiva las interacciones diarias que condicionan su vida. Como se ve, cada caso requiere un enfoque distinto.

Para finalizar, mi motivación en el campo de la psicología es máxima. No sólo me apasiona a nivel intelectual, sino que también soy consciente de la gran labor social que se realiza en esta profesión. Empatía, saber escuchar, capacidad de análisis y de síntesis, imparcialidad de juicio, perspectiva amplia y holística, destreza comunicativa, habilidades de planificación, responsabilidad, seriedad, prudencia, resiliencia y respeto son algunas de las cualidades que considero que debe tener un buen psicólogo para la labor terapéutica, y en las en las cuales trabajo día a día con las personas que depositan su confianza en mí como psicólogo.

Pin It on Pinterest